Al este de Yemen se extiende el desierto de Ramlat Al Sabatain, que queda cortado en los oasis del extenso valle de Hadramout. Allí se encuentran las ciudades de Seyun, con su inmenso palacio del Sultán, y Shibam, rodeada de palmeras, también conocida como la Manhattan del desierto por sus impresionantes edificios de adobe, que pueden alcanzar los 11 pisos de altura.

A través de esta región, cruzando las profundas gargantas del Wadi Doan, se llega a Mukalla, a orillas del Océano Indico, en el Golfo de Adén. Y en toda esa zona de costa posible encontrar playas vírgenes y pueblos pesqueros tan pintorescos como Bir Ali.

Más allá del río unas montañas

extraordinariamente bellas y salvajes

se elevaban escarpadas hacia un cielo de un azul

tan intenso que era casi indescriptible.

Fragmento del libro La pesca del salmón en Yemen de Peter Torday