Libia es uno de los países en que el Sáhara se muestra más bello e inmenso y, de no ser por el conflicto que vive, podríamos llegar a creer, recorriendo su desierto, que somos Lawrence de Arabia o Rosita Forbes, intrépidos viajeros que se convirtieron en los reyes del desierto a principios del XX, cuando ningún occidental se atrevía a pisarlo. Como, lamentablemente, ocurre hoy en día. ¿Sabías que el famoso aviador y escritor francés Antoine de Saint-Exúpery se estrelló en la región norte del desierto de Libia y que fue rescatado por un nómada? Así es la historia de este desierto y de este país, que siempre ha atraído a viajeros y exploradores occidentales por su magnetismo y su belleza natural.

El pasado de Libia es intenso y glorioso, como demuestran las pinturas rupestres de Akakus, los restos romanos de la costa mediterránea y la huella que han dejado en el país fenicios, griegos, bereberes, árabes, turcos e italianos. Un crisol de culturas que se refleja en sus monumentos y sus ciudades. Y no sólo de historia ha vivido el país. La naturaleza nos deja en Libia paisajes y entornos impresionantes, llanuras pedregosas, las gigantescas dunas en Ubari, lagos salados e imposibles en medio del desierto, y cañones de piedra que pueden descubrirse, a través de una ruta olvidada que corre paralela a la frontera argelina y que nos muestra el Sáhara en todo su esplendor.

Litoral mediterráneo

LEPTIS4 - J. BARTOMEU

Ghadames y desierto

LIBIA - IGNASI ROVIRA

Montes Akakus

CARAVANA - ROGELIO RODRIGUEZ

Lagos de Erg Dawadas

LIBIA - LAGO