«El oro viene del sur, la sal del norte
 y el dinero del país del hombre blanco,
 pero los cuentos maravillosos y la palabra de Dios sólo se encuentran en Tombuctú».

Poema árabe del siglo XIII.

 

Es el centro caravanero más importante de las rutas transaharianas entre el Golfo de Guinea y el Mediterráneo. Tombuctú es una ciudad que custodia el legado de miles de manuscritos antiguos, algunos del siglo XIII, que tratan de asuntos religiosos, comerciales, científicos…, y están escritos en árabe, hebreo y español aljamiado (escritura en caracteres árabes del idioma romance) y corren el riesgo de desaparecer.

En Tombuctú da gusto perderse por las calles de Sankoré, el barrio antiguo, y contemplar sus casas de barro y sus puertas de estilo marroquí, mientras tuaregs y africanos de distintos lugares se cruzan en tu camino. Sentarse a tomar un té verde muy fuerte y amargo es una de las mejores maneras de saborear esta mítica ciudad.

“Donde termina el mapa del mundo, es donde empieza Tombuctú. 

Míster Bones tenía la impresión de que sería un viaje muy penoso y difícil,

pero Willy le aseguró que no era así,

que no se trataba más que un abrir y cerrar de ojos

en hacer todo el trayecto”.

Fragmento de Timbuktú de Paul Auster.